domingo, 31 de marzo de 2013

Anna Karerina: Se abrió el telón


Joe Wright ha vuelto a hacerlo. El afamado director de Orgullo y Prejuicio de nuevo ha transformado una clásica novela romántica en un épico romance para la gran pantalla. Esta vez ha clavado su peculiar estilo lleno de planos a contraluz, música y ritmos armónicos acompañando cada escena y personajes interpretados de la forma más elegante posible a la mítica obra del ruso León Tolstói escrita en 1877.

Anna Karenina es la historia de una noble rusa (Keira Knightley), casada con un alto funcionario del Gobierno ruso (Jude Law), residentes ambos de la ciudad de San Petesburgo, que viaja a Moscú para hacerle una visita a su hermano Stepán Oblonsky (Matthew Macfadyen), casado con la princesa Dolly (Kelly Macdonald). Anna intenta convencer a Dolly de que no se separe de su hermano, pese a que este le ha sido infiel. Mientras trata de conseguir su objetivo la protagonista conoce a un oficial ruso, Vronsky (Aaron Taylor-Johnson, protagonista en Kick-Ass), del que tras un baile en honor a la princesa Kitty (Alicia Vikander) comienza a enamorarse. Pese a los intentos de Anna por mantenerse fiel a su esposo, acaba cayendo en la lujuria y pecando contra el santo sacramento del matrimonio. A su vuelta a San Petesburgo Anna Karenina tendrá que vivir presionada por las miradas y los comentarios de la alta sociedad rusa y con el desprecio de su marido Karenin, afectado más por la repercusión social de la crisis de su matrimonio que por el adulterio de su mujer.
Paralelamente a la historia principal , se desarrollan las vivencias de Konstantin Levin (Domhnall Gleeson), amigo de la infancia de Stepán, desde la primera negativa de matrimonio de la hermana menor de la princesa Dolly hasta que logra comprometerse con ella. Konstantin es un humilde propietario de una finca en el campo, con un hermano gravemente enfermo y enamorado desconsolado de la princesa Kitty, que prefire trabajar en el campo junto a sus trabajadores que sentarse mientras le hacen el trabajo.
En la película cabe destacar las notables actuaciones de Jude Law, Aaron Tayler-Johnson y Domhnall Gleeson; elegantes y serias; propias de las películas de Wright. También es notable la originalidad de crear ritmos alternativos a la banda sonora utilizando el sonido en coro que hace un grupo de selladores o los trabajadores de la finca de Konstantin y el tratamiento teatral de las primeras escenas, en las que se desmonta y se monta el escenario por detrás de las actuaciones a modo de teatro. Pero lo que verdaderamente hace original ha este “film” es el uso del teatro como escenario principal en la película, utilizándolo para bailes, reuniones del Gobierno, cenas y hasta carreras de caballos.
La película mantiene la crítica original del libro a las relaciones de infidelidad y al peso que tenía para la sociedad en la Rusia zarista la visión social de sus relaciones sentimentales, muy por encima del sentimiento abarcado en ellas. La cinta es un espectáculo sonoro y visual a la que desde este blog sólo le ponemos una pega, que se puede hacer un poco lenta para aquellos espectadores que no estén acostumbrados a estos dramas de época.

No hay comentarios:

Publicar un comentario